Surfistas del Sistema y su paso por México
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Entrevistamos a Francisco, integrante fundador Surfistas del Sistema, quien nos cuenta sus experiencias probando suerte con su banda en México.

Disfrutá de la entrevista en video o encontrá la transcripción debajo.

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LADO BCN: Quería agradecerte mucho por la nota, y mientras escuchamos un poco de tu música, tengo entendido que la banda empezó en argentina y en la mitad de la carrera se fueron para México, contame ¿cómo es eso?

Francisco: Si, empezamos acá. Bueno, la banda la empecé con una formación, con Rodri (bajista) que es ahora el padrino de mi hijo, un amigo de toda la vida, pasaron varios bateristas…

¿Rodrigo Monte?

Si, exactamente, y después de varios bateristas tuvimos una formación con Gonzo. Hicimos un disco nominado a un Premio Gardel y un ep con un productor que trabajó con The Strokes, Regina Spektor, entre otros, ¡un capo!: Gordon Raphael.

Pensando en las bandas que están en Argentina y dicen: «¿Y si nos vamos afuera?» ¿A ustedes los llamaron? ¿Cómo fue que apostaron?

Después del disco del 2013, vino otra formación (baterista y bajista) y en ese momento un amigo, Matías Uberti, me pasó un disco de una banda que se llama Zoe que me gustó mucho, ¡me encanto!, y sentía que por esos años no había una banda muy referente de algo que a mi me parezca interesante. Me pasó con esta banda que dije ¡qué buena!, y empecé a mirar para México, el Vive Latino, y le comenté a los chicos de la banda (Rama y Cisco). En realidad era un delirio irnos. No nos fuimos ni con una mano atrás y la otra adelante: fuimos con las dos atrás.

Ah, delirio total. No es que tenían una punta unas fechas algo.

No, pero a la vez tuvimos algo. Nosotros estábamos en Pop Art en ese momento y nos consiguieron hacer prensa en el Vive Latino que era una movida un poco rara porque no fuimos a tocar. Era como que estábamos ahí. Estuvo bueno porque en ese Vive Latino que teníamos acreditación de prensa, estando en la carpa con todos los músicos (que sí tocaban) conocimos a Luciana Herrera, que hoy es una gran amiga, que es la hija de Diego Herrera (tecladista de la banda Caifanes). Vino a pedirnos fuego para un «pucho», nos hicimos amigos, yle pasamos el segundo disco de nuestra banda (Modo Despegar).

Bueno, pero esperá. Ustedes llegaron a México con una nominación al Gardel del primer disco y con otro disco en la mano. ¡Dos discos!

Sí, llegamos con dos discos.

Bueno, no llegaron con las dos manos atrás. Algo tenían para mostrar (es un montón para mí, ja ja).

No teníamos nada que justifique ir a México, más que un sueño y una intuición de que algo bueno podía pasar. Fue saltar al vacío. No había algo o alguien esperándonos.

A Diego de Caifanes le gustó mucho la banda y nos propuso producirnos, y surgió un contrato con Universal Music. Ahí empezó todo. Fueron 5 años de mucho trabajo y mucho aguante allá. Con el diario del lunes, esa intuición que tuvimos de ir sin nada fue acertada. Finalmente tocamos en el Vive Latino y en otros festivales. La verdad es que el proyecto se escucha en México mucho más que en otro lugar.

Vos hablaste de «Modo Despegar», que es el disco con el que llegaron a México. ¿Cuál sentís que es la canción que más les llegó y les permitió despegar?

De ese disco, “La magia está en tu piel”. La canción que hizo un cambio fue “Te miro para ver si me ves mirarte” del siguiente disco Sos, pero «La magia está en tu piel» para mí es una de las mejores canciones de la banda. Mucha gente descubrió la banda por «Te miro para ver si me ves mirarte», que vino después de ese tema, y ahí descubrieron «La magia esta en tu piel», que lo grabamos antes y gustó mucho esta canción. ¡Cada vez que la suben a una plataforma tiene muchas reproducciones!

Entonces llegaron a México con dos discos, se metieron en el Vive Latino como prensa y encontraron a la hija de Diego de Caifanes que les pide fuego, pegaron onda, Universal Music… ¿cómo hicieron con los shows en vivo?

El primer desafío fue: «tenemos la vuelta en 15 días, ¿qué hacemos? ¿volvemos o nos quedamos sin plata, sin pasaje, acá en México?» Nos quedamos, alquilamos un departamento de una señora que nos salvó. Dormíamos dos en el living, otro en un cuarto. Nos íbamos rotando para ver quién se quedaba en el cuarto. Llegamos a ser 8 personas en ese departamento. Fueron pasando un montón de músicos y como que el contrato nunca llegaba: tardamos 1 año en firmar con Universal Music. Entonces nos empezamos a mover por la nuestra. Tuvimos mucha suerte con personas que nos ayudaron. Hay un personaje, el “Chamu” González, dueño del Imperial (similar a «La Trastienda» en Buenos Aires), que después del terremoto se cerró el lugar, y era “el lugar” en la zona más cool. Siempre que pudimos, tocamos ahí, juntando fan por fan, como se dice en México, fue “picar piedra” muy de a poco.

Laburaron como locos y ¿cuándo llegó el contrato? Sacaron el tercer disco que tiene el tema que cambió la historia de la banda: «Te miro para ver si me ves mirarte»… ¿qué pasó con ese tema?

Antes de ese disco hicimos un EP de 4 temas con la producción de Diego Herrera, que se llama Cosmos y después fuimos con Mario Miranda a producir este nuevo disco (Sos) y fue como raro: nadie le tenía tanta fe a esa canción. Lo sacamos un poco así nomás. El video lo hizo mi primo Federico Aletta en Cuba. Vendí una guitarra para pagarle a la modelo del video (@karinalahabana).

Fue todo muy normal. Yo estaba por ser padre. Imaginate entre el stress, falta de dinero y esa canción salió. El primer mes fue muy tranquilo y de repente se empezó a escuchar y empezó a subir a mas de 20.000 vistas por día. En spotify le fue muy bien: todas las reproducciones son orgánicas y 1% solamente de playlist editoriales. La gente la ama, fue muy loco.

¿Qué tiene la canción que le fue tan bien?

Algo tiene, te juro no sé que es. La gente la canta a los gritos en vivo, se identifica con esa sensación de no animarse a hablarle a alguien, cuando vas en la calle en algún medio de transporte. A todos nos pasó.

¿Qué le recomendás a las bandas que les gustaría viajar a México? ¿A dónde tienen que apuntar primero?

Definitivamente hay que ir a México D.F. a vivir. México está bien desarrollado en distintos lugares, pero hay que vivir en la Ciudad de México para empezar.

La primera vez que tocamos en el Imperial fue porque tocamos el timbre un día de semana diciendo: «queremos tocar acá, hola.».

Hay que ir y animarse. En Buenos Aires fui un día a las seis de la tarde a The Roxy, estaban limpiando me acuerdo, y dije «quiero tocar acá, ¿cómo hago?», me pasaron un mail y así…

¿Se arma comunidad de bandas argentinas en México? ¿Hay buena onda, rivalidad, o algo así?

Rivalidad no, al contrario. Entre argentinos nos ayudamos mucho y eso fue importantísimo para nosotros. Amigos no músicos nos salvaron la vida, mucha contención. Por suerte no son músicos porque nos pudieron dar de comer ja ja. Les va bien en otra cosa. Nosotros los invitamos a los shows y ellos a nosotros a comer. Cuando llega un argentino se lo abraza.

¿Por qué se fueron (a México)? ¿Tenían alguna data o algo?

Me gusta mucho Soda Stereo, Cerati. La música argentina es una buena carta de presentación, sabíamos que les fue muy bien. Teníaa esos referentes históricos. Zoe es una banda que me gusta mucho y dije: si hay gente apreciando lo que hace Zoe, a mí también me gusta, hay un publico para nosotros allá.

Quiero hablar del ultimo disco, «Tanta mentira» que salió hace muy poco (2020).

¡Si! El sábado 13 de marzo de 2021 sale el video oficial de «Amor», que es un tema que me gusta mucho de ese disco.

Algún consejo, de alguien que diga «me quiero ir a México a tocar».

Si le diera un consejo a alguien, diría no sean como nosotros ja ja. No victimizándome pero sí fue muy sacrificado lo nuestro. Las nuevas generaciones rompieron con ese paradigma de que hay que cagarse de hambre y que nadie te va a ver. Hoy en día los pibes y pibas la están rompiendo mal, se la creen en el buen sentido. Me gusta eso. En mi generación si te la creías eras un gil, hoy cambió eso. Hoy se paran con otra actitud. Hacen un trabajo previo de confianza aparte de la musica mainstream. Por otro lado cuando fuimos nosotros a México no teníamos ni Facebook, imagínate. Éramos muy inocentes

Claro, hoy a otras formas de llegar antes de llegar literalmente a otra ciudad.

¡Claro! Yo decía en su momento, «tenemos que estar ahí» y hoy, con todo esto de la pandemia, quedo demostrado que no es tan así.

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